En este libro hemos plasmado las vivencias de los entrevistados que vivieron un proceso de adaptación al llegar a España, encontraron grandes diferencias culturales, las costumbres, el estilo de vida era diferente al del país de origen, incluso del empleo del idioma.

Todas las personas entrevistadas coinciden en que marca una gran diferencia el contar con los documentos en regla, abre muchas puertas y el no tenerlos produce miedo, temor a ser deportados/as. Quienes lograron ir en situación legal, tuvieron mayores oportunidades; los/as que no, vivieron tensos/as e incluso llegaron a ser apresados/as por lo que se vieron obligados/as a incurrir en los gastos para pagar los servicios de un/a abogado/a.

Los trabajos a los que se dedicaron están claramente diferenciados, los hombres trabajaron en la construcción, plomería o electricidad, mientras que las mujeres realizaron trabajos en casas,
limpieza de oficinas y empacadoras de alimentos. Las mujeres lograron tener mayor estabilidad laboral mientras que los varones tuvieron que enfrentar la explotación, trabajos temporales
y en condiciones al margen de lo legal, debido a su condición de indocumentados debiendo realizar los trabajos que sea con tal de “ganarse la vida”. El acceso a trabajos es a través de los contactos
personales, recomendaciones entre amigos y familiares.
Todos los/as migrantes retornados/as señalan cómo se afectan las relaciones familiares con el proceso migratorio. Señalan el dolor emocional que vivieron con respecto a la soledad, la tristeza, problemas psicológicos. En sus descripciones indican el proceso de deterioro de las relaciones, inicialmente mantenían contacto telefónico frecuente con los familiares, según el tiempo
transcurre esta frecuencia disminuye, e incluso señalan que había ocasiones que al llamar a veces les contestaban y otras no. Esta disminución ocasionaba el distanciamiento entre la persona que
emigró y su familia, dando paso al surgimiento de nuevas relaciones de pareja e incluso algunas volvieron a reagruparse pasado un tiempo.

Otro aspecto que resaltan dos entrevistados/as es sobre el estatus de la mujer y el machismo, señalan como existe una mayor equidad de género, donde tanto el hombre como la mujer asumen las mismas responsabilidades. Una de las entrevistados/ as señala que recibió mucho apoyo de organizaciones que estimulan a las mujeres a ser más independientes.

Las situaciones más difíciles que vivieron en su adaptación podrían resumirse en no tener los documentos legales, lo que les volvió vulnerables en las batidas policiales, llegando a estar apresados/as y, por otro lado, la disminución de posibilidades de desarrollo, el fallecimiento de seres queridos de quienes no pudieron despedirse, haberse endeudado en la adquisición de una vivienda y haber perdido esa inversión al no poder pagar las cuotas, perdiendo todo lo invertido, y los problemas psicosociales que debieron enfrentar.
Existen varias instituciones, tanto públicas como privadas en España, que promueven el apoyo a migrantes, involucrándolos en proyectos para una mayor integración social, que facilitan recursos al migrante y su familia para que puedan vivir de mejor manera.

La depresión económica española fue uno de los factores principales por los cuales nuestros/as emigrantes decidieron retornar de manera voluntaria a Ecuador, ya que los principales indicadores macroeconómicos de ese país, no pudieron desarrollarse de manera favorable, generando crisis económica, social y política, aumentando, la explotación laboral a cambio de un bajo sueldo, que no permitía cubrir las necesidades básicas. Según relatos de nuestros/as compatriotas, debido a la burbuja inmobiliaria quebraron sus microempresarios que se dedicaban a la construcción, la crisis financiera ya no permitió realizar préstamos; al contrario empezó a cobrar y a embargar los bienes de las personas que ya no podían pagar los préstamos de los pisos que habían adquirido, debido al alto índice de desempleo, dejándolos sin dinero ni pertenecías, obligándolos/as a buscar alternativas como el retorno a su país.

Muchos/as emigrantes regresaron al país sin capital económico, uno de los factores que manifiestan fue haber invertido todo su dinero en España y no en Ecuador, con la ilusión de adquirir alguna propiedad o negocio, y así generar ingresos que puedan solventar económicamente a su familia tanto allá como en Ecuador.

Al generarse la crisis económica perdieron toda su inversión, lo cual no les permitió cumplir con los objetivos que se plantearon cuando tomaron la decisión de emigrar a Europa.

Cada experiencia vivida por las personas emigradas es única, las motivaciones que les llevaron a retornar se ve reflejada en la crisis económica, muchos/as han tratado de emprender en Ecuador, buscando apoyo en entidades privadas como la Asociación Rumiñahui, que les proporciona información, asesoría, capacitación, acompañamiento en la puesta en marcha de sus negocios,
entrega de fondos a las personas retornadas en el marco de los proyectos productivos, facilitando de ésta manera su reinserción en Ecuador. La entidad que guía y sostienen todo éste
proceso a las personas retornadas en Ecuador es la Asociación Rumiñahui Hispano Ecuatoriana para la Colaboración al Desarrollo, la que ejecuta los programas de retorno voluntario subvencionados
por la Dirección General de Migraciones, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España y cofinanciados por el Fondo Europeo para el Retorno.

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